Presentamos nuestro libro en Barcelona

El pasado 8 de junio tuvo lugar en Barcelona la presentación del libro “La cumbre infinita”. La magnífica sala de presentaciones de la  Librería Bertrand, ubicada entre un jardín interior y el propio espacio de exposición y venta de la librería, quedó pequeña ante la gran afluencia de público. El acto, moderado por Enrique Murillo – editor de Los Libros del Lince – contó con presentaciones a cargo de Feli Benítez – Directora General de Privalia, Miquel Molina – Subdirector de La Vanguardia – y Ferran Soriano – Presidente de Spanair –, además de Carlos Trenchs y Valentín Giró como autores del libro. En Fila 0 tuvimos la fortuna de contar con familiares próximos y con algunos de los protagonistas del libro, Jordi Tosas y Óscar Cadiach – miembros de la expedición al K2 por la Magic Line en 2004 – y Belén Roldán, co-autora de “La cumbre infinita”.

Tras las palabras iniciales de bienvenida, comenzó Feli Benítez trazando una semblanza entre la trayectoria de Privalia. Recordó alguna anécdota divertida de los momentos de arranque de esta start-up como cuando, al viajar, se alojaba junto con los fundadores, José Manuel Villanueva y Lucas Carné, en un modesto apartamento para no incurrir en gastos mayores. Destacó el proceso de entrada de nuevos inversores y el acceso a nuevos mercados como Italia, México y Brasil, y mostró con satisfacción las cifras que mejor resumen el crecimiento de Privalia: la compañía cuenta en estos momentos con cerca de 750 colaboradores y sus ingresos se sitúan alrededor de 350 millones de Euros.

Miquel Molina, que además de periodista es un apasionado de la literatura, también de la de montaña, y cuando puede se escapa a algún rincón del Pirineo, destacó la buena acogida que tuvo en la redacción de La Vanguardia, aquel verano de 2004, la expedición al K2 por la Magic Line. Recordó las palabras que Alfredo Abián, Subdirector General del diario, escribió en su día sobre esta gesta alpinística: “En un  planeta donde perviven crueldades medievales, uno de los escasos refugios románticos es enfrentarse a la incierta y majestuosa fuerza de la naturaleza”. Gracias, en parte, al eco favorable de la Magic Line del K2, Miquel narró en primera persona en 2005 para La Vanguardia las peculiaridades de otro tipo de himalayismo frecuente en nuestros días: el del Everest. De su experiencia en el Campo Base del Everest surgió una memorable serie de artículos y un libro, “El Everest en la hora punta”, en el que recoge las aspiraciones y contradicciones de algunos de los que se lanzan a la conquista del Techo del Mundo.

Ferran Soriano, en sus facetas de emprendedor, inversor y también directivo, mencionó dos aspectos que conforman, a su entender, la forma de ser de un emprendedor. En primer lugar, una actitud positiva que, ante cualquier desafío, les dota de una singular resiliencia – utilizó aquí el símil deportivo del portero de un equipo de fútbol, que cuando encaja un gol sabe rehacerse y mirar hacia adelante. Pero además, y especialmente, una capacidad especial de saber convivir y ser feliz con la incertidumbre. Reconoció que, al igual que los alpinistas, los emprendedores sufren también de unas ciertas dosis de “desequilibrio”, fruto de lo que les mueve y apasiona, y que hace que otras muchas cosas pasen a un segundo plano.

Para Carlos y para mí este acto de presentación fue especialmente emotivo y alentador. Nos permitió agradecer a todos los que han hecho posible que ahora culminemos esta otra expedición, la de “La cumbre infinita”, y de una forma especial a nuestra colaboradora Belén Roldán. Al mismo tiempo, vemos nuestro libro como una semilla capaz de dar el fruto de nuevos proyectos, de nuevos sueños que ahora nacen y que juntos intentaremos hacer realidad.

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5 Responses to Presentamos nuestro libro en Barcelona

  1. Albert Arnau says:

    Asistí a la presentación de vuestro libro. El acto estuvo muy bien y las exposiciones fueron muy emotivas. Además de felicitaros nuevamente a los dos, quisiera preguntaros algo: En el mundo de la montaña, existe una motivación que yo definiría como romántica, me refiero que es algo más que un deporte ya que hay algo que engancha mucho. Creéis que en el mundo de los emprendedores existe también este tipo de motivación? Sé que es una mundo mucho más frío y que como dijo Ferran Soriano puede ser peligroso enamorarse de las ideas, pero aún así, lo creéis?

    • Carlos says:

      Albert,

      Gracias por tu comentario. Valentín está esta semana fuera y me ha pedido que conteste yo.

      Tu preguntas acerca de si en el mundo de los emprendedores existe esta motivación romantica de la montaña. Mi opinión es que en según que casos si. Cada emprendedor construye su proyecto respondiendo a una necesidad. La forma de hacerlo “tanto en el fondo como en la forma” es particular de cada uno. En un post anterior Valentín comentaba el caso de Patagonia y como su fundador transmite unos objetivos ambiciosos pero a la vez en sintonia con una visión sostenible. De la misma forma, los emprendedores sociales, responden a una necesidad con una empresa concreta. El fundador de Kiva transmite la idea romántica de querer ayudar a personas del tercer mundo mediante la transmisión de recursos desde el primer mundo. La empresa al final es un medio. Lo que hacemos y la forma de hacerlo hace que, no sólo el emprendedor sino también los empleados se enamoren de esa misión.

      • Albert says:

        Leyendo vuestro libro, me vienen a la cabeza reflexiones que necesito escribir:

        En el verano del 2004, mientras se llevó a cabo la expedición de la Magic Line, yo hacía poco que acababa de aterrizar en Colombia para trabajar para Médicos Sin Fronteras durante un año. Me acuerdo perfectamente que un día llegó un compañero al piso de Bogotá proveniente de Barcelona con una La Vanguardia que le habían dado en el avión debajo del brazo donde aparecía Valen junto el resto de los Magic Boys. Me emocioné al verlo: ¡Quien había sido uno de los compañeros de entrenamiento durante tres o cuatro años en el periódico y en una expedición al K2!

        Estos días, a medida que voy leyendo vuestro libro, veo ciertos paralelismos con mi experiencia en Colombia. Dejé de lado muchas cosas para vivir esa experiencia. Era un momento ideal para hacerlo y quería tener una experiencia así en mi vida. El destino me llevó a Colombia como me podría haber llevado a cualquier país africano o asiático. No sabía muy bien qué me depararía ese año, pero la verdad es que fue una experiencia única vivir aquello. Aprendí mucho del complejo contexto del país, de mis compañeros y de mi mismo. Es por ello que estoy de acuerdo con lo que apuntáis en el libro que, salvo algunos privilegiados, en la vida a veces tienes pocas oportunidades de hacer algo con lo que sientes plenamente integrado. Recuerdo especialmente un día de visita a uno de los proyectos que llevábamos a cabo. Recién aterrizado de la avioneta me metieron en una lancha río Tapaje arriba a visitar unos poblados con los que colaborábamos. Como que estábamos cerca del océano Pacífico, al cabo de unas horas de navegación el nivel del agua descendió a causa de la influencia de la marea y tuvimos que arrastrar la lancha para sortear un obstáculo en el río ya que la hélice del motor tocaba el fondo del río. Allí estaba yo, con el agua a la altura de la cintura en un río en medio de la selva colombiana empujando… ¡y encima me pagaban por ello! Pocas veces me he sentido así de entregado en la vida profesional como durante ese año.

        Esta experiencia fue también un poco una conquista de lo “inútil” en el sentido en que poco cambió la situación del país y su contexto en el hecho de que yo estuviera trabajando un año allí. Sí que cambió un poco la situación de muchas personas a las que ayudamos, que ya es mucho, pero objetivamente representan un % muy bajo de la población necesitada. Pero para mi ego, esta experiencia tiene un valor incalculable. Entiendo cuando Valen quiere decir de que en momentos bajos cierra los ojos, recuerda y ello le da confianza.
        A mi vuelta, profesionalmente hablando, he cometido bastantes errores causados por la impaciencia de querer encontrar algo que me llenara de igual manera. Una impaciencia que a veces me ha cegado para disfrutar lo que se me presentaba. Ello me ha provocado bastantes frustraciones y seguramente llevado a desperdiciar algunas buenas oportunidades. Pero lo bueno es que de los errores también se aprende. Aún así, a pesar de todos estos problemas que sin la experiencia de Colombia quizás me hubiera ahorrado, seguramente al igual que muchos de los componentes de los Magic Line, no cambiaría ni un solo segundo de ese año, y eso que también tuvo momentos muy duros. Las personas que conocí, lo que vi y aprendí, lo que viví, lo llevaré siempre conmigo, forma parte de mi persona como la Magic Line lo es para Valen y como varios proyectos de start up lo son para Carlos.

  2. Olga Campoy says:

    Hola Valen,
    gracias por este estupendo resumen de la emotiva jornada de presentación de vuestro libro.

    Ahora que lo he leído quiero agradeceros el que hayáis compartido estas dos historias con los lectores. Vuestros mensajes van directos al corazón y sobretodo inspiran a mantener una actitud positiva ante los retos.

    Me ha parecido un gran acierto alternar tu relato sobre la expedición al K2 con la historia de Privalia que narra Carlos. Como indica el subtítulo del libro, las dos historias son un espejo donde podemos mirarnos y ver reflejado que si hay compromiso, integridad y amor por lo que haces todo es posible.

    De esta primera lectura (habrá más) me quedo con lo siguiente:

    Pág. 64 “Desde el primer momento y hasta el último la comunicación es la clave para que el proyecto fluya de la mente del emprendedor hacia sus socios, hacia los inversores, y en general, hacia el mundo”.

    Pág. 107 “Resistir es vencer (…) No es posible resistir si uno no es capaz de mantener su compromiso, y ese mismo compromiso se deshace como un azucarillo si no está respaldado por una visión realmente movilizadora, conectada con lo que más nos importa.”

    Pág. 109 “El liderazgo en una start-up o en una expedición ha de ejercerse desde el reconocimiento de que cada uno es portador de su propia verdad, pero que esta no es única ni exclusiva.”

    Pág. 180 “(…) el ejercicio de la responsabilidad es la verdadera medida del éxito.”

    Pág. 185 “Para nosotros la cumbre era hacer la vía. Después, pasar por la cumbre física es pasar… no es importante aquel momento; son más importantes los que has vivido antes y los que vivirás después”

    Y finalmente las palabras de Manel:
    Pág. 198 “Importa el camino, no sólo la cumbre. Importa el cómo, de qué manera, con qué medios, con qué compañeros y por qué camino”

    Quiero agradecer también un detalle del libro que personalmente valoro mucho: el que en la última página se citen las tipografías empleadas (soy una enamorada del tema) y el papel en que está impreso. Que el magnífico contenido tenga un continente apropiado consigue que la comunicación fluya y que la lectura sea un placer.
    Gracias de nuevo a todos los que lo habéis hecho posible. ¡Sois un verdadero equipo!

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