Valentín Giró explica las características de la Karakorum Highway

Valentín Giró explica las características de la Karakorum Highway
La única arteria de comunicación entre las provincias del norte con el resto de Pakistán

En junio del año 2004 un pequeño equipo de cinco alpinistas – Óscar Cadiach, Manel de la Matta, Jordi Tosas, Jordi Corominas y Valentín Giró – partimos, rumbo a Pakistán, con un gran sueño a cuestas: escalar el K2, la “Montaña de las montañas”, por la vía Magic Line. Con sus 8.611 metros de altura el K2 no es únicamente la segunda cumbre más alta de la tierra. Su desnivel y verticalidad la convierten en el único ochomil que permite divisar, desde el Campo Base, a un alpinista que esté situado en la misma cumbre. Se dice del K2, por su dimensiones, que es una montaña que empieza donde otras acaban. Estimado lector, a través de mi Blog quiero compartir contigo esta historia que ha marcado mi vida para siempre, por lo que viví y aprendí, pero, sobre todo por lo que en ella perdí. La historia de la Magic Line del K2 narra cómo cinco alpinistas que compartían unos valores se entregaron para hacer realidad un ambicioso sueño. Espero poder transmitirte fielmente todo esto y mucho más a lo largo de sucesivos posts que iré publicando.

La única arteria de comunicación entre las provincias del norte con el resto de Pakistán

“Después de tantos días de preparativos ya tenemos ganas de comenzar a movernos de verdad por el Karakorum y, sobre todo, de acercarnos a la montaña que, desde hace tiempo, llevamos en nuestros sueños”

Diario de Expedición, 9 junio 2004.

Resueltos los trámites, las compras y la organización del material en Islamabad, la cuestión era decidir la forma de llegar hasta Skardu, el último gran núcleo urbano del Baltistán y punto de partida de toda expedición que se dirija hacia el glaciar del Baltoro. Normalmente hay dos opciones para llegar allí: se puede ir por carretera (la mítica, espectacular e imprevisible Karakorum Highway o KKH) o por avión, en un único vuelo diario de poco más de una hora y con unas vistas impresionantes, pero que casi siempre se cancela debido al mal tiempo.

La KKH es una estrecha y espectacular pista de tierra, a tramos asfaltada, que transcurre durante más de mil kilómetros por el valle del río Indo y que comunica Pakistán con China por el famoso Khunjerab Pass, a 4.733 m de altura. Se trata de la carretera asfaltada más elevada del mundo y conecta la ciudad de Kashgar, en Xinjiang, con Pakistán atravesando el Karakorum por lo que antaño fue una parte de la ruta de la seda. Los ingenieros europeos inicialmente contratados declararon inviable su ejecución por la complicadísima orografía del terreno. A pesar de ello Pakistán, gracias a la ayuda de China, logró completarla en 1986, tras veinte años de obras y un altísimo coste en vidas humanas.

Para los estándares de un occidental puede parecer una broma bautizar con el término highway (autopista) esta singular vía de comunicación. No es extraño que esta carretera ostente un promedio muy alto de accidentes mortales pero, hoy por hoy, constituye la única arteria de comunicación entre las provincias del norte con el resto de Pakistán y para los habitantes de los pueblos y valles del Karakorum, la KKH ha sido y es mucho más que una vía de comunicación; es su modo de vida y su puerta de entrada y regreso del mundo exterior.

Share
This entry was posted in Reflexiones and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.