Valentín Giró habla de la decisión de recuperar el cuerpo de Manal para darle sepultura en el “Memorial Gilkey” del campo base del K2

valentin giro habla de la decision de recuperar el cuerpo de manel de la mata para darle sepultura
Una placa preside la sepultura de Renatto Casarotto en el Memorial Gilkey del Campo Base del K2

En junio del año 2004 un pequeño equipo de cinco alpinistas – Óscar Cadiach, Manel de la Matta, Jordi Tosas, Jordi Corominas y Valentín Giró – partimos, rumbo a Pakistán, con un gran sueño a cuestas: escalar el K2, la “Montaña de las montañas”, por la vía Magic Line. Con sus 8.611 metros de altura el K2 no es únicamente la segunda cumbre más alta de la tierra. Su desnivel y verticalidad la convierten en el único ochomil que permite divisar, desde el Campo Base, a un alpinista que esté situado en la misma cumbre. Se dice del K2, por su dimensiones, que es una montaña que empieza donde otras acaban. Estimado lector, a través de mi Blog quiero compartir contigo esta historia que ha marcado mi vida para siempre, por lo que viví y aprendí, pero, sobre todo por lo que en ella perdí. La historia de la Magic Line del K2 narra cómo cinco alpinistas que compartían unos valores se entregaron para hacer realidad un ambicioso sueño. Espero poder transmitirte fielmente todo esto y mucho más a lo largo de sucesivos posts que iré publicando.

Un lugar donde descansaría en paz y donde podríamos visitarle en futuras expediciones

“Lo más grande de Manel era su persona, su generosidad, su esfuerzo, su ilusión por las pequeñas cosas, su sinceridad y su lucidez para ver y denunciar las hipocresías de nuestro mundo… en definitiva, todo aquello que a sus amigos y compañeros nos hacía verle como a alguien muy especial, de esas personas que lo dan todo sin esperar nada a cambio, alguien con quien se puede contar de por vida como un aliado incondicional… en el K2 hemos perdido a nuestro mejor compañero de cordada, en la montaña y en la vida.” 24 de agosto de 2004, desde Islamabad, última crónica del Diario de Expedición.

A partir de aquel momento, muy abatidos y tristes, empezamos a tomar decisiones acerca del regreso y de la recuperación del cuerpo de Manel. Los porteadores que subían hasta el CB para ayudarnos a cargar de nuevo todo el material de vuelta llegaban en dos días y el mal tiempo no iba a durar menos de una semana. Nos era imposible subir a por el cuerpo de Manel al Campo I, suponía un riesgo extremo bajarle en esas condiciones y tomamos la decisión, junto con su familia, de dejarle allá por el momento y en Islamabad contratar a una expedición de rescate que depositaría su cuerpo en el Memorial Gilkey en el CB del K2, junto a la tumba de Renatto Casarotto, un promontorio que, desde el glaciar Godwin-Austen, se yergue como un homenaje a tantos hombres y mujeres que perdieron su vida tras un sueño y movidos por una pasión que les hizo felices. Pensamos que era el lugar que mejor encarnaba los ideales y los sueños de Manel, en la montaña de las montañas, su montaña y la nuestra. Un lugar donde descansaría en paz y donde podríamos acercarnos a visitarle en futuras expediciones.

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