Valentín Giró explica cómo se hizo para recuperar el cuerpo de Manel

Valentín Giró explica cómo se hizo para recuperar el cuerpo de Manel
El sobrecogedor collado Negrotto (6.400 m) donde nuestra expedición K2 Magic Line 2004 instaló el Campo 1 y donde falleció Manel de la Matta en la madrugada del día 19 de agosto

En junio del año 2004 un pequeño equipo de cinco alpinistas – Óscar Cadiach, Manel de la Matta, Jordi Tosas, Jordi Corominas y Valentín Giró – partimos, rumbo a Pakistán, con un gran sueño a cuestas: escalar el K2, la “Montaña de las montañas”, por la vía Magic Line. Con sus 8.611 metros de altura el K2 no es únicamente la segunda cumbre más alta de la tierra. Su desnivel y verticalidad la convierten en el único ochomil que permite divisar, desde el Campo Base, a un alpinista que esté situado en la misma cumbre. Se dice del K2, por su dimensiones, que es una montaña que empieza donde otras acaban. Estimado lector, a través de mi Blog quiero compartir contigo esta historia que ha marcado mi vida para siempre, por lo que viví y aprendí, pero, sobre todo por lo que en ella perdí. La historia de la Magic Line del K2 narra cómo cinco alpinistas que compartían unos valores se entregaron para hacer realidad un ambicioso sueño. Espero poder transmitirte fielmente todo esto y mucho más a lo largo de sucesivos posts que iré publicando.

Cuatro alpinistas baltís, tras casi un mes de trabajo, lograron el 24 de septiembre bajar el cuerpo de Manel, dándole sepultura en el Memorial Gilkey

Desde Skardu pudimos volar hasta Islamabad, donde gestionamos con nuestra agencia local el rescate del cuerpo de Manel y su sepultura en el Memorial Gilkey. Cuatro alpinistas baltíes, dirigidos por Ashraf Aman – el primer pakistaní que pisó la cumbre del K2 en 1977 – viajarían a finales de agosto hasta el CB para equipar la vía y acceder al Campo I del Collado Negrotto. Haciendo gala de su proverbial fortaleza baltí, y tras casi un mes de trabajo, el 24 de septiembre lograrían finalmente bajar el cuerpo de Manel, dándole sepultura en el Memorial Gilkey según lo que habíamos acordado.

Durante los tres días que estuvimos en Islamabad antes de regresar a Barcelona permanecimos encerrados en el hotel, atendiendo sobre todo las llamadas y correos que nos llegaban desde España. Jordi Tosas y Dani Martí seguían ayudándonos a manejar la relación con los periodistas y medios de comunicación; siempre les estaremos agradecidos por la forma, atenta y respetuosa, con la que nos ayudaron en aquella situación tan difícil. Recibimos también durante aquellos días una llamada que supuso un apoyo importante, la del entonces Presidente de la Generalitat de Cataluña, Pasqual Maragall, para ofrecernos el apoyo del Govern en el costeo de los gastos del rescate del cuerpo de Manel.

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