Valentín Giró comenta los puntos de unión entre emprender y escalar (1)

valentin comenta los puntos de union entre emprender y escalar
Valentín Giró y José Ramón Aguirre progresando hacia el Campo 3 (7.000 m) del Broad Peak (8.047 m)

En el libro “La Cumbre Infinita – Relato de una expedición, espejo de una empresa” los autores hemos querido utilizar la analogía de la escalada del K2 por la Magic Line, en el año 2004, como espejo de proyectos empresariales que impulsan los emprendedores. Hay tantas historias como emprendedores, tantas como alpinistas, porque no existe un único camino ni una sola forma de alcanzar el objetivo, sino que cada emprendedor dibuja su ruta y escribe su propia historia en base a sus valores, su experiencia, sus compañeros, su suerte.

El emprendimiento, como el alpinismo, son dos culturas hermanas donde las historias se viven y luego se transmiten de generación en generación a través de relatos, que sirven de hitos, de señales, de fuentes de inspiración. De estas experiencias se obtienen conclusiones sobre lo que ha funcionado y lo que no, sobre los obstáculos que pueden aparecer en el camino y la forma de superarlos; son una fuente de ideas y recursos que futuros emprendedores o alpinistas utilizan como guía en sus propias aventuras.

Estas son las actitudes y comportamientos sobre los que pivota el espíritu emprendedor

Según la Real Academia Española de la Lengua, emprender significa “acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”, es innovar y perseguir nuevas oportunidades en un terreno marcado por la incertidumbre y el riesgo, en el ámbito que sea, en la montaña y en la vida.

A continuación voy a describir los puntos de unión del emprendimiento y la escalada en las cordilleras más altas de la tierra, dos mundos y sobre los que pivota el concepto mismo del espíritu emprendedor, los valores que todo aquel que quiera llegar a lo más alto debería de aprovisionar en su mochila.

El primero y esencial: la pasión. Sin ella emprender no sería posible, es tan duro que requiere de una energía poderosa, una determinación alimentada por la ilusión, que es la que permite al líder ver la oportunidad y convencer del sentido del proyecto a los miembros del equipo y a los inversores, para lanzarse a la aventura y resistir cuando llegan las dificultades.

Otro punto clave es contar con un equipo con talento, complementario y comprometido, porque los lobos solitarios no triunfan cuando hablamos de este tipo de proyecto altamente retador y arriesgado. Si queremos llegar a lo más alto lo hemos de hacer compartiendo el proceso con personas que nos complementen (en experiencia y habilidades) y con un claro compromiso y alineación respecto a dónde queremos llegar y de qué forma, con objetivos claros y valores comunes.

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