Valentín Giró señala varios sesgos mentales en la toma de decisiones

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¿Por qué personas inteligentes toman a veces decisiones equivocadas? Debido a una serie de “trampas” o sesgos mentales que elabora el cerebro intuitivo (el Sistema 1 de Daniel Kahneman), el mecanismo más rápido y eficiente – y también arriesgado – que el ser humano tiene para tomar decisiones. Estos son algunos de los sesgos que nos llevan a asumir mayores riesgos y tomar decisiones erróneas, en la empresa, escalando una montaña, o en cualquier otra situación:

  1. Group thinking: Las personas tienden a tomar mayores riesgos cuando están en grupo o cuando siguen a “la manada”.
  2. Competencia: Se asumen más riesgos al competir por cuotas de poder, o incluso por captar la atención e impresionar a otros.
  3. Familiaridad: Un entorno que resulte habitual genera un mayor confort y favorece la toma de mayores riesgos.
  4. Halo experto: Se tiende a seguir, sin cuestionar, a quien se considera un experto en algo, sin tener la certeza de que realmente lo sea.
  5. Aversión a la pérdida: También llamado sunk costs, o costes hundidos. La inversión realizada – en dinero, tiempo u otros recursos – para llegar a determinado lugar lleva a contravenir la decisión de abortar el progreso, aunque este comporte riesgos poco asumibles.
  6. Sustitución: Es la tendencia a abordar el problema con respuestas obvias y simples, evitando así entrar en el núcleo real del problema.
  7. Confirmación: Una vez elaborada una idea o un razonamiento se tienden a boicotear los argumentos contrarios a la misma.
  8. Ceguera de la meta: Cuando el foco en un determinado objetivo o meta impide considerar opciones alternativas.
  9. Sesgo de la confianza sobre la duda: Las personas tienden, sin contar incluso con razones de peso, a expresar más confianza que duda ante una determinada situación.
  10. “Anclajes”: Es el sesgo derivado de la tendencia a “anclar”, sin más, determinados argumentos y asunciones a un determinado hecho.
  11. Ilusión cognitiva: Sesgo derivado de una pobre comprensión de las probabilidades y que lleva, por ejemplo, a desestimar eventos o riesgos de efectos devastadores que tienen una baja probabilidad de ocurrencia.
  12. Ley de los números pequeños: Sesgo que lleva a adoptar conclusiones a partir de observaciones hechas en muestras no representativas.
  13. Falacia de planeamiento: Los proyectos y actividades, en general, requieren más tiempo que el inicialmente considerado.
  14. Alivio cognitivo: Se produce al aceptar conclusiones o eslóganes que parecen tener sentido, siempre que no se ahonde su fundamento.

Necesitamos, sin duda, de nuestro cerebro intuitivo para operar en el día a día. Sin embargo, tendemos a relegar a un segundo plano nuestro cerebro lógico (el Sistema 2 de Daniel Kahneman), y esto puede llevar a equivocarnos. Las personas inteligentes, con capacidad, habilidad y experiencia en una determinada materia, suelen tomar decisiones equilibradas con los dos sistemas.

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