Emprender, el estado mental de quienes pretenden alterar el futuro

Karimabad, la capital de Hunza, rodeada de majestuosas cumbres, alguna de las cuales supera los 7.000 metros de altura valentin giro alpinista consultor trainer autor

Karimabad, capital del reino de Hunza, situada a una altura de 2.500 m.

Guy Kawasaki comenta en su libro “El arte de Empezar” que, para él, el concepto emprender define “el estado mental de las personas que quieren alterar el futuro”. Un estado mental que compartieron en su día numerosos expedicionarios en las montañas y cordilleras más inhóspitas del planeta. La región de la cordillera del Karakorum, por ejemplo, desconocida por los occidentales, era un auténtico “blank on the map” hasta bien entrado el siglo XIX; un territorio fuera del mapa, pendiente de exploración. No es exagerado decir que este territorio sigue siendo, aún en nuestros días, “terra incognita”. Adentrarse en ella fue y es, por lo tanto, un verdadero acto de emprendimiento.

Fue la necesidad de proteger de la expansión rusa el flanco noroccidental del entonces imperio Indio, lo que llevó a los exploradores británicos a adentrarse en el mayor laberinto de roca y hielo de Asia Central. Pero en este territorio, a menudo hostil e inhospitable, encontramos gentes especialmente acogedoras y amables, generosas y atentas, interesadas acerca del lugar del que uno proviene y siempre agradecidas por la visita que hacemos a sus valles y montañas.

La región, por su situación geográfica y complejidad física, ha sido siempre una encrucijada de diferentes etnias y culturas. Con una extensión que sería comparable a Francia, las cordilleras del Karakorum e Hindu Kush albergan a poco más de un millón y medio de habitantes. Entre los pueblos que habitan la región destacan, por ejemplo, los Kho, los Kalasha, los Burusho, los Gujars, los Baltíes del valle de Skardu y de la región del Baltoro y, como no, los Wakhis del valle de Hunza y de Shimshal. Todos ellos conforman un rico caleidoscopio de idiomas y culturas, de creencias y formas de enfrentar la vida.

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