El reto de hacer dieta

dieting

Recientes investigaciones demuestran que más de la mitad de las personas que inician una dieta acaban con un 107% de su peso inicial. Parecería entonces que la solución a la pérdida de peso pasaría por no hacer dieta! Cuando una persona se plantea como objetivo perder peso, por motivos de salud, vanidad o simplemente para vestir su talla de una forma menos ajustada, inicia una dieta en la que deberá identificar los comportamientos que impiden alcanzar su objetivo y que tienen que ver generalmente con sus hábitos alimenticios: por ejemplo, porciones que son excesivas, no renunciar a los aperitivos, platos demasiado grasos, etc.

¿Porqué entonces esta persona, tras la dieta, no sólo recupera su peso inicial sino que engorda algo más? Porque tras la reflexión sobre cuáles son sus comportamientos obstaculizadores, debería ir más allá y profundizar sobre aquello que hace – y que va en contra de su objetivo de pérdida de peso – pero que, sin embargo, tiene todo el sentido del mundo para él o para ella. Se trataría de identificar los compromisos ocultos que dan validez a los comportamientos que me impiden lograr el objetivo de adelgazar. Por ejemplo, esta persona podría llegar a descubrir que es incapaz de decir “No, gracias” cuando le sirven una segunda ración en una comida familiar porque cree si lo hiciera podría llegar a “disgustar”, “decepcionar” o “minusvalorar” las muestras de cariño de quien ha cocinado y que expresa su amor a través de sus platos.

Lograr reducir peso a través de una dieta no es algo sencillo porque no se trata de un desafío de orden técnico – consistente en cambiar mis comportamientos – sino de algo más profundo: entender los comportamientos y las creencias que construyen mi sistema inmunitario hacia ese cambio. Y en esto consisten precisamente los retos de naturaleza adaptativa.

Share
This entry was posted in Reflexiones and tagged . Bookmark the permalink.

Leave a Reply